
La presente guía ha sido desarrollada a partir de la necesidad puesta de manifiesto tras el desarrollo del estudio “Videojuegos, Menores y Responsabilidad de los Padres”. Dicho estudio, diseñado por CIVERTICE y PROTEGELES, pone de manifiesto varias realidades preocupantes, algunas de las cuales enumeramos a continuación:
Casi el 50% de los niños, y más del 25% de las niñas, reconoce que si sus padres conocieran el contenido de algunos de sus videojuegos no les dejarían jugar con ellos.
Más del 50% de los niños y casi el 15% de las niñas reconoce que juega con videojuegos clasificados para mayores de 18 años.
El 40% de los niños y el 13’6% de las niñas afirma que discute con sus padres por el tiempo que pasa jugando con los videojuegos.
El 35% de los niños y el 21’7% de las niñas reconoce que el tiempo que dedica a los videojuegos le quita tiempo de estudio.
El 17’5% de los niños y el 12% de las niñas afirma que los videojuegos le quitan tiempo para estar con sus amigos.
6º. El 20’9% de los niños y el 7% de las niñas afirma estar “enganchado” a algún videojuego.
El 73’3% de los niños y el 39’5% de las niñas juega con videojuegos violentos.
El 33’9% de los niños y el 5’3% de las niñas afirma jugar con videojuegos que reproducen situaciones de violencia contra ancianos, niños, y/o mujeres embarazadas.
Un 27’9% de los niños y un 2’6% de las niñas juegan con videojuegos en los que los personajes consumen drogas.
Un 15% de los niños y un 7% de las niñas consideran que los videojuegos pueden hacerles más violentos.
Esto no quiere decir que finalmente así resulte, si bien llama la atención que los niños realicen ya estas apreciaciones. Las situaciones enunciadas ponen de manifiesto la necesidad de que los padres se impliquen en el ocio digital del cual participan sus hijos, informándose en este caso sobre los videojuegos a los que acceden y sobre el tiempo que le dedican a los mismos. Es importante sensibilizar a los padres, con el objetivo de que asuman la parcela de responsabilidad que les corresponde, en relación a la protección de los menores en las nuevas tecnologías.