Análisis de Gran Turismo 6

Con Gran Turismo 6 la saga celebra sus quince años de vida. En 1998 Kazunori Yamauchi, gran amante del mundo del motor que reparte su tiempo entre pilotar coches y diseñar videojuegos, produjo la primera entrega de esta saga centrada en el realismo de los coches y su conducción. Debido al enorme éxito de ventas (el juego más vendido de PSX) la franquicia ha ido creciendo más y más con cada una de sus entregas. De los 11 circuitos y 172 coches del primer Gran Turismo hemos llegado a los 37 circuitos (con 71 recorridos) y más de 1.200 vehículos.
En el mercado hay mejores simuladores de coches (para PC), pero lo que ha logrado Gran Turismo es obtener el respeto de la industria automovilística con hitos como favorecer la entrada de modelos japoneses en el mercado norteamericano, diseñar y desarrollar elementos para coches de calle (pantalla multifunción del Nissan GT-R), servir de escaparate para presentar en primicia nuevos modelos como el 2014 Corvette Stingray, el BMW M4 Coupé o el prototipo GTbyCitroën. Ha conseguido que diseñadores de gran reputación como Adrian Newey diseñaran modelos exclusivos (Red Bull X2010 y X2011) y ahora para conmemorar el 15 aniversario, reconocidas marcas y estudios de diseño van a elaborar modelos únicos para presentar en el apartado Vision Gran Turismo y poder conducirlos en GT6, el Mercedes-Benz AMG Vision Gran Turismo ha tenido el honor de estrenar esta sección y el Toyota FT-1 Concept Coupe le va a seguir ya que ha sido añadido mientras escribía estas líneas.
A medida que se iban ofreciendo noticias durante el desarrollo de Gran Turismo 6, una parte de sus  seguidores mostraban su descontento por considerarlo una mera actualización de GT5. El gran público suele ser algo extremista en sus críticas (positivas o negativas), pero lo cierto es que todos los circuitos y vehículos que vimos en la anterior entrega están presentes en la nueva. Una vez en mis manos el juego hay que reconocer que es difícil distinguir uno de otro cuando estás ya al volante. Y ya no sólo gráficamente, sino en cuanto a las físicas de conducción. Ambos aspectos se han revisado y mejorado, incluso con colaboración técnica por parte de algunos fabricantes, pero no se aprecia de forma significativa, al menos yo. Desde luego hay novedades, como que todos los vehículos gozan de mejores acabados (ya no hay distinción entre coches estándar y Premium), además de tener un apartado climatológico más realista; las horas del amanecer y atardecer en las carreras de resistencia se representan en función de la longitud y latitud del circuito, así como el movimiento de la Luna y la posición de las estrellas.
La interfaz es totalmente nueva, para mí mucho más amigable, permitiendo ver de un solo vistazo toda la información relevante de cada apartado. Se han añadido pruebas bajo los apartados “Pausa para el café”, “Misiones” y “Carreras monomarca” que se desbloquearán a medida que consigamos determinadas estrellas en los distintos carnés. En el modo carrera disponemos también del Red Bull X Challenge, que es un curso para aprender a pilotar un F1 e instruido por Sebastian Vettel. El taller también tiene novedades como las piezas personalizadas. Habrá contenido relacionado con Ayrton Senna que se irá actualizando y así poder seguir sus pasos gracias a la colaboración con el Instituto Ayrton Senna.
Así que se podría decir que coincido con esa apreciación de ser una actualización de GT5 o por decirlo de otra manera, de ser muy continuista. Pero a diferencia del aspecto negativo que le dan a esa apreciación, para mí no la tiene. A nivel simulación GT5 estaba ya a muy gran nivel y ahora se ha pulido más, por lo que pilotar en Gran Turismo 6 sigue siendo toda una gozada. Puedes regular la IA de los rivales (del 1 al 10) consiguiendo afinar muy bien la dificultad acorde con tus aptitudes al volante. Está bastante logrado ya que a niveles altos los contrincantes variarán de forma efectiva sus trazadas con el fin de evitar ser adelantados, incluso haciendo trazadas poco ortodoxas. Se han incorporado circuitos nuevos, como el de Goodwood Festival of Speed, que suponen todo un desafío y personalmente uno de los más carismáticos junto con el de Nürburgring Nordschleife que ya incluía la anterior entrega y que repite en ésta. Además forma parte importante del apartado Eventos Especiales (donde iremos desbloqueando distintos retos a medida que los vayamos superando).
Una de las ausencias más destacables es la eliminación del modo B-spec, o lo que es lo mismo, jugar como si fuéramos el director de una escudería y dirigirla para ganar carreras sin ponernos a manos del volante. Se incorporó a la saga en GT4 y en GT5 repitieron la fórmula, pero en mi opinión ha sido una decisión acertada ya que Gran Turismo se centra en la conducción y este modo “manager” se alejaba de este planteamiento, e incluso perdía el sentido al poder dejar una carrera a su aire mientras te ibas a dar una vuelta, principalmente en las pruebas de resistencia. Por otra parte, en el modo arcade siguen estando los modos carrera única, contrarreloj y derrapes donde poder quemar goma durante horas y horas después de haber conseguido todas las licencias en el modo carrera. También es de agradecer que tengamos desde el principio los eventos de temporada (que se incluyó a la saga en la anterior entrega pero muchos meses después de su estreno) y contar con los eventos especiales ya comentados, donde se nos presentarán diferentes desafíos y que se irá actualizando con nuevas ubicaciones como por ejemplo la exploración lunar. Por tanto, el juego no tiene fin e irá ofreciendo contenido nuevo periódicamente, eso sin tener en cuenta poder competir online o en casa con otro amigo/familiar. Y hablando del juego en línea, se ha mejorado bastante su jugabilidad, siendo ahora totalmente fluida y sin pequeños saltos que hacían muy complicado calcular bien las maniobras de adelantamiento y las apuradas de frenada en las curvas. Esto comparado bajo la experiencia que tuve al jugar este modo en GT5 al poco de salir a la venta, que por esta mala experiencia no volví a probarlo y desconozco si posteriormente se mejoró este apartado.
En esto de los coches y los videojuegos los piques están al orden del día, por lo que me ha gustado mucho que además de las clasificaciones online (generales y de amigos), puedas ver también a la vez que el fantasma de tu coche, como novedad, la trazada del amigo que mejor tiempo ha realizado.
El único pero que le pondría, y que arrastra de anteriores entregas, es la gran cantidad de variantes de un mismo modelo (y encima de vehículos japoneses que bastantes no hemos visto por estas tierras) que se incluye en el extensísimo catálogo que podemos llegar a conseguir, y más cuando se echan en falta un buen puñado de vehículos con cierto carisma. Yamauchi, ¿dónde está mi querido Giulietta? En GT5 te lo perdoné porque era un modelo recién llegado al mercado, ¿pero ahora? Y más cuando sí se incluye el MiTo.
En definitiva, volver a conseguir todas las licencias con nuevas pruebas e ir desbloqueando, comprando coches y modificarlos es justo el chute que los enganchados al mundo del motor necesitamos y buscamos como locos. Por tanto, sí, Gran Turismo 6 es muy parecido al 5 pero es gasolina nueva (tanto en lo que se mantiene como las novedades) para las maltrechas venas de los yonquis del motor y supone un gran aliciente que en absoluto parece repetitivo o se hace cansado.  Para los que llegan de primeras van a encontrarse con un juego muy completo y de un altísimo nivel. Apuesto mi pie derecho a que no les defraudará.

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Categories: videojuegos