El fenómeno Minecraft

Minecraft es definitivamente un fenómeno. A pesar de los años que tiene ya en el mercado y los cambios que significó la venta del juego al gigante Microsoft, a principios de 2018 la empresa reportó que hasta la fecha se han registrado 144 millones de copias vendidas. Esto lo convierte en el segundo videojuego más vendido de la historia, sólo superado por Tetris.

Asimismo, señalan que cada mes se contabilizan más de 74 millones de jugadores activos.

Este videojuego de mundo abierto, o sandbox, fue originalmente creado por Marcus Persson, conocido en el mundo virtual como Notch. Este desarrollador de videojuegos independientes de origen sueco fue el fundador de Mojan AB, firma responsable del lanzamiento de Minecraft.

Una primera versión fue presentada en 2009, pero la que se considera versión definitiva es la que fue lanzada dos años más tarde, el 18 de noviembre de 2011. Tres años después Minecraft fue adquitido por Microsoft, por un precio de 2.500 millones de dólares.

Desde el primer momento Minecraft destacó por su originalidad. Se trataba, en principio, de un juego de construcción, similar a lo que el mundo real significa Lego. Su estética se distanciaba de las pretensiones y avances de la industria de videojuegos de la época, que apostaban por gráficas realistas. En el mundo Minecraft todo se desarrolla en un universo de cubos o bloques en píxeles, que que se ubican sobre un patrón de rejilla fija.

Cada cubo representa algún elemento de la naturaleza, como tierra, piedra o minerales, con los que se construyen toda suerte de edificaciones y objetos. Minecraft permite seleccionar entre dos formas de juego: el modo creativo, donde cada jugador puede dar rienda suelta a su imaginación y crear mundos con recursos ilimitados; y el modo supervivencia, donde debe explorar y conseguir los elementos necesarios para subsistir.

Igualmente, permite el juego solitario o las partidas en línea entre varios jugadores.

Entre los muchos materiales que ofrece el juego, resulta particularmente interesante el Redstone, un mineral que puede “minarse” con un pico de hierro, comprarse a los personajes del juego o ganarlo cumpliendo ciertos retos.

Con él se pueden crear muchos implementos necesarios, como relojes o brújulas, pero su uso más relevante es como elemento principal de los circuitos de redstone. Esto se refiere a auténticas instalaciones eléctricas, capaces de activar toda suerte de mecanismos.

Las posibilidades de los circuitos son infinitas. Con ellos se pueden controlar mecanismos simples, como puertas automáticas, interruptores de luz, pero también, sistemas más complejos como ordenadores. Todo dependerá de la habilidad del jugador y el uso que requiera.

Así mismo, es posible crear circuitos de redstone que se activen mediante palancas o interruptores, o a consecuencia de una acción externa, sea de otro jugador (si se trata de una partida multijugador), o de algún personaje del juego o en respuesta a una actividad, como el crecimiento de un cultivo o la caída de un objeto.

La destreza para crear este tipo de instalaciones de electricidad determinará la evolución del mapa creado o el resultado del juego.

Las múltiples opciones de Minecraft así como su potencial para desarrollar las capacidades lógicas y de percepción espacial han despertado el interés de educadores y maestros. En respuesta a ello Microsoft lanzó en 2016 una versión llamada Education Edition, con algunas funciones exclusivas para el ambiente escolar.

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Categories: videojuegos