Semana 32 Ept Por favor ayúdenme, es para ahorit Y dice la leyenda, que poco después, durante las noches en que la luna invade los campos del Mayab, se ve a una bella mujer vestida de blanco, de larga cabellera y cubierto el cuerpo de largos velos que se posa entre las ramas del Yaax-ché para esperar el paso de algún hombre, principalmente si es joven, a quien seduce con sus promesas amorosas; y si este, por su inexperiencia, se deja engañar, no regresa más a su morada y si regresa se siente poseído de una gran tristeza que poco a poco va agotándolo, poniéndolo amarillento como esas plantas faltas de sol, hasta que enloquece y en medio de amoroso delirio muere. Donde en un solo sitio estuviera reunida la información de los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo.. © 2020 Turismo México - Grupo Turismo Yucatán. Fue así que de ese castigo surgió la Xtabay, heredera de la lujuria y el deseo que despertará en cada mancebo que la vea. Las mujeres simbolizan la pureza y se les enseña a no hablar con los hombres solas. Utz-Colel, por su parte, era fría, orgullosa, dura de corazón y le repugnaban los pobres. El esposo fue mordido por una serpiente venenosa y mientras se recuperaba su esposa comenzó a acostarse con el otro. La Xtabay atrae a los hombres con seducción y esto va en contra de la cultura tradicional maya. La Xtabay es conocida por su largo cabello negro que cae sobre sus hombros. [13]​, El tema de la muerte es continuo con todas las diferentes versiones del mito de Xtabay. Su papel como divinidad era el de proteger a los suicidas, acompañándolos y guiándolos a un paraíso especial. Elabora un mapa mental de la comprensión de la elaboración del proceso de empezar con recursos propios un proyecto de emprendimiento Reto 2: Elabora un mapa conceptual de estrategias para empezar con recursos propios tu proyecto de emprendimiento Ayúdenme pliss. En la cultura maya, se alienta a las mujeres a ser modestas y abstenerse de tener relaciones sexuales hasta el matrimonio. Cuenta la leyenda que existieron dos hermanas, ellas eran muy bellas pero muy diferentes entre sí, una era llamaba Xtabay, ella era apasionada y se dejaba llevar a sus deseos, por esta razón la mayoría del pueblo se alejaba de ella, pero ella tenía un lado bueno, ella cuidaba a los enfermos, a los animales y a los desamparados, siempre al pendiente de los mas necesitados. En el Códice de Dresde, aparece una mujer muerta por ahorcamiento a la que se ha llamado "Xtab", de donde algunos decían que la Xtabay era la diosa de los ahorcados, pero no se habían encontrado elementos para validarlo. [4]​ Se le relacionaba con la vida futura en el paraíso y los suicidas por ahorcamiento recibían su protección. En la leyenda, Xtabay usa el árbol de ceiba para esconderse detrás para sorprender a sus víctimas porque sabe el significado detrás del árbol. Xtab es el nombre maya de una mujer mitológica, según constata el Códice de Dresde.[3]​. Al buscar de dónde venía, llegaron a la casa de Xtabay, a quien encontraron muerta. Xtabay (también llamada X'tabay, X-tabay, Ixtabay, Xtabai o Xtabal), nombre maya de una mujer mitológica. Xtabay o Xkeben era bondadosa y socorría a los más necesitados. Aquellos seres habían sido poseídos por algún ente diabólico o algún hechizo, rescataron a un náufrago que dijo ser de la isla de Cuzamil (ahora Cozumel), quien solo les trajo desgracias. Al día siguiente, su tumba estaba cubierta por flores hermosas y de delicado perfume. La personalidad de ambos personajes se describió en función del tipo de corazón que poseían. La pecadora murió…. La razón por la cual Xkeban se convirtió en Xtabentún cuando murió fue por su corazón virtuoso y Utz-colel se convirtió en un cactus espinoso porque su corazón no era puro. En una mañana serena, las X-hailes (campanillas) lucían la belleza de sus delicadas corolas en las ramas de los árboles y cubrían con sus guirnaldas las piedras de las “albarradas”, la X-pulyaah salió de su choza llevando en un Ch’uyub (rodaja con cuerdas para suspender objetos) la blanca luch (jícara) llena de aromático aak’sa’ (atole nuevo), que había mezclado con el filtro vengador. Por esto, las gentes honradas del lugar la despreciaban y huían de ella como de casa hedionda. Higonnet, Margaret (1985). La leyenda también pasó a extenderse por casi toda Mesoamérica, siendo conocida por otros nombres (como Siguanaba,[9]​ Cegua o Sucia), con otras ligeras variantes de la leyenda; hasta está relacionada con la leyenda de la Llorona, pues, para los mesoamericanos y/o mayas, era un tipo de Llorona, aunque esto no es del todo cierto. un amor prohibido los hacía que representaba castigo y muerte si les llegaban a descubrir. Al poco tiempo Utzcolel murió, todo el pueblo se entristeció y acudió al funeral con la certeza de que al igual que su hermana desprendería un agradable aroma, cual fue la sorpresa al notar que el cuerpo fétido de esta mujer desprendía un olor espantoso. Utz-Colel dijo que era mentira, que de un cuerpo vil y corrupto no podía salir sino podredumbre y pestilencia, que aquello debía ser cosa de los espíritus malignos tratando de continuar provocando a los hombres. La joven india de carne tibia y piel de color de canela, sin sospechar que aquella ofrenda encerraba algún peligro, se puso a saborear el atole nuevo. No era altiva ni hablaba mal de la gente, humildemente soportaba los insultos y humillaciones. Decían que la Xkeban estaba enferma de pasión y que era su afán prodigar su cuerpo y belleza a cuanto hombre se lo solicitaba. La noticia de la fuga de la linda muchacha se difundió rápidamente por todo el cacicazgo y el Halach-Winik (gobernador) se llenó de cólera por la indigna conducta de su hija que mancilló su nombre y su casta, y la maldijo con estas palabras: Que la cargue el demonio, que acabe en el infierno. Estoy deseosa que sea endulzado con miel de tus labios. Le dijo a la mujer que había concebido el fruto de un maleficio, que nacería una bella hembra que no era de él ni de su amante. Una se llamaba Xtabay y le decían Xkeban (que significa prostituta, mujer mala o dada al amor ilícito) y a la otra le llamaban Utz-Colel, mujer buena,bondadosa,gentil y limpia. En la tradición maya, se consideraba el suicidio como una manera extremadamente honorable de morir,[5]​ a un nivel similar al de las víctimas humanas de sacrificios, guerreros caídos en batalla, mujeres muertas de parto, o sacerdotes. Utz-Colel decíase virtuosa y honesta, jamás había cometido desliz ni pecado amoroso alguno. La leyenda de la Xtab, o mejor conocida como Xtabay ('la engañadora'),[10]​ se utiliza, hasta la fecha, como un método para atemorizar a los hombres y hacer que estos cambien sus malas acciones. La segunda versión cuenta que, al principio de la venida de las tribus mayas a tierras de Yukalpetén, existió, en uno de los cacicazgos, una preciosa indígena de noble abolengo que lucía dos hermosos ojos negros que desprendían fulgores hechizadores; y en su diminuta boca anidaba la sonrisa más subyugadora. En la leyenda, la Xtabay se peina el pelo largo con las espinas del cactus tzacam. Decidieron escapar de Zayil hacía lo más inaccesible de las impenetrables selvas de la península yucateca donde vivieron durante años, pero Ixchel, la diosa de la fertilidad, no les mandó hijo alguno. Su hermana Utzcolel sintió una profunda envidia al enterarse de aquel agradable aroma alegando sería obra del demonio y asegurando su cuerpo puro y casto olería aún mejor al morir, pues si el de la pecadora era bello, su pureza desataría algo mejor. LA XTABAY Vivían en un pueblo dos mujeres; a una la apodaban los vecinos la Xkeban, que es como decir la pecadora, y a la otra la llamaban Utz-Colel, que es como decir mujer buena. Xtab era comúnmente representada como un cadáver parcialmente descompuesto con los ojos cerrados, colgando de un árbol. En la leyenda de la Xtabay, el simbolismo del corazón humano a menudo se repite a lo largo del mito. Xtab, "la de la cuerda", es la diosa del suicidio y esposa del dios de la muerte, Chamer o Ah Puch, en la mitología maya. La partícula x en idioma maya, en este caso, indica género femenino pues es apócope de ix, que significa mujer. Leyenda La Xtabay. El árbol de ceiba es un árbol sagrado del pueblo maya, y se creía que si el corazón de una persona era virtuoso, entonces podría convertirse en un árbol de ceiba después de la muerte. Pondrá, en juego todos sus conocimientos y logrará perderla. [12]​, Los Ah tabai son, de acuerdo a la leyenda, espíritus malignos que habitan en las ceibas, árbol sagrado de la región maya, y son considerados la contraparte masculina de la Xtabay. [15]​ Xkeban tenía un corazón amable y cálido y Utz-colel tenía un corazón frío. A este papel se le llama psicopompo o guía de almas. Ahora lo ha comprendido todo; hay otra mujer que se interpone en el camino de su dicha; y la hechicera no podía permitirlo. "Suicidio: representaciones de lo femenino en el siglo XIX". Su néctar embriaga dulcemente, como debió ser el embriagador amor de Xtabay. Después de que Utz-colel se convirtió en una flor de tzacam, en un cactus, intentó pedirle a los espíritus malignos que dejaran su amor porque pensó que si podía amar sería capaz de convertirse en una hermosa flor blanca de la planta Xtabentún. A esta aparición en las tierras del Mayab se le ha dado el nombre de X-tabay; no poco de sus habitantes aún creen en su existencia; y muchos de los que en ella nacemos y desde niños conocemos esta leyenda, sentimos cierto temor cuando de mocosos pasamos junto a un Yaax-ché, cuando todo es luz al encenderse el fanal de la luna en la comba del firmamento. En la ciudad de Tunkas, Yucatán, donde la leyenda tiene más vigencia, se dice que en general aparece en las cuevas y pasea por el parque cerca de dicha cueva. Unos pocos enterraron a Xtabay, más por lástima y obligación que por gusto. Convertida Utz-Colel en la flor del Tzacam comenzó a reflexionar, envidiando lo sucedido a Xtabay, y llegó a la errónea conclusión de que seguramente porque sus pecados habían sido de amor, le ocurrió todo lo bueno que le ocurrió después de muerta. Cuenta la leyenda que la mujer Xtabay es una mujer muy bella que suele encantar a los hombres que por las noches se aventuran en los caminos. A pesar de la fama que cada una tenía había una diferencia aún mayor, pues la mujer pecadora sorpresivamente era de una bondad enorme, pues gozaba de ayudar a los que lo necesitaran, cuidaba a los enfermos y los curaba, de igual manera era gran defensora de los animales pues cuidaba de ellos como un preciado tesoro, dichos animales y enfermos a quienes ayudaba le querían mucho; por el contrario su hermana jamás hizo por ayudar y compadecerse de ser alguno pues los consideraba inferiores e indignos de ella. La versión más popular cuenta, como producto del imaginario popular, que en un pueblo de la península de Yucatán vivían dos mujeres. Concluida la operación quita del fuego la vasija y de está descanta un líquido viscoso. Tanto las lamias como la Xtabay peinan sus cabellos, se presentan como mujeres hermosas ante los hombres para luego llevarlos a su perdición, transformándose en seres monstruosos. Por su parte, Utz-Colel se convirtió después de muerta en la flor de Tzacam, que es un cactus erizado de espinas del que brota una flor, hermosa pero sin perfume alguno: huele desagradable y, al tocarla, es fácil pincharse. La Xkeban era muy bella, pero se daba continuamente al pecado del amor. Después de algún tiempo, el velo del olvido envolvió a la desdichada joven, quien prematuramente agotada falleció abandonada en el monte sin más compañía que el tétrico Ch’om (zopilote) que vigilaba a su próxima presa. La Leyenda de la X'tabay Yucatán Cuenta una antigua leyenda maya que en un pequeño pueblo vivían dos bellas mujeres hermanas de sangre, una era conocida como la Xkebán que se traducía en mujer pecadora pues se entregaba constantemente a los placeres de la carne, de modo que la gente honrada del lugar sentía repugnancia hacia ella. "Pues bien, sepan los que quieran saberlo, que ella es ahora la mala. Según la narrativa de las leyendas mayas, la Xtabay surge en la antigua ciudad maya de Zací, donde un brujo se enamoró de una sacerdotisa virgen destinada al cuidado y alimentación del fuego sagrado de los templos mayas de la ciudad santa de Zayil. Le concedieron su deseo, pero como solo podía amar con un corazón podrido, su amor era malvado. El castigo impuesto por los dioses sería el nacimiento de una hija proveniente del pecado que caminaría sola entre las selvas, montes, mares, ríos y montañas para dejar su espectro en toda la faz del Mayab. Numerosos eran los donceles que codiciaban el amor de tan delicada criatura del Mayab; más la princesa permanecía indiferente ante las solicitudes, parecía que los dioses se hubieran olvidado de ponerle corazón. La cultura maya le da importancia a mantener el cabello largo y saludable, pero el clima húmedo y el largo día de trabajo dificultan esta tarea, por lo que el cabello de la mujer trabajadora se levanta de la cara. Ya esta preparado el filtro vengador. Utz-colel era conocida por su pureza porque se abstuvo de las relaciones sexuales. También se cuenta que era la hermana de la diosa Ixchel. Si una mujer maya no sigue estas expectativas culturales, es condenada por sus acciones. Con toda paciencia, durante siete días con sus siete noches consecutivas, la X-pulyaah no descansa de mover y revolver el menjurje, al mismo tiempo que invoca a los espíritus malignos que son sus aliados. Era la princesa Suluay. También se le asocio con la flor del Xtabentún y con la ceiba y ahí es cuando se manifiesta constantemente ya que sabe que es el árbol que más disfrutan los mayas, además de saber el significado detrás del árbol. Ella, a corta distancia, se ocultaba entre los bejucos del Meex-nuxib (barbas de viejo) que a la sazón estaba cubierto de flores y semejaba una sábana blanca; y desde allí observa, observa, y descubre el paso de su rival que es envuelta en las amorosas miradas del guerrero hasta que se pierde en un recodo de la población la mujer de la larga cabellera bruna. KHALIFE, Valentina (27 de septiembre de 2007). Cuando murió Utz-Colel, todo el pueblo acudió a su entierro. Y entonces pensó en imitarla, entregándose también al amor, acostándose con los espíritus malignos: sin darse cuenta de que, si las cosas habían sucedido así, fue por la bondad del corazón de Xtabay, quien se entregaba al amor por un impulso generoso y natural. Miller, Elaine K. (27 de agosto de 2014). Xtabay (también llamada X'tabay, X-tabay, Ixtabay, Xtabai o Xtabal), nombre maya de una mujer mitológica. La envidia era tal que aun después de muerta la “buena mujer” pensó que la suerte que el cuerpo de su hermana había corrido fue debido a la mala conducta llevada en vida, sin pensar que en realidad se debía a la esencia de su ser, fue su nobleza la que se había recompensado en Xkebán al morir y no la fama que se había creado. Esta página se editó por última vez el 18 nov 2020 a las 01:02. A medida que pasaban las horas un calor desconocido fue invadiendo el cuerpo de la doncella que sintió que una pasión desconocida se apoderaba de todo su ser; visiones eróticas pasaban ante sus ojos encandilados y sintió una abrasadora sed de amor carnal. En la misma población vivía una joven X-pul-yaah (hechicera) que estaba enloquecida por la prestancia de un joven guerrero y que, por medio de arte de magia, quería rendirlo a sus pies, más el valiente soldado parecía inconmovible a las acechanzas de la joven, amiga de consultar a los luceros, al Sots (murciélago) o al Tunkuluchú (búho). Ella estará viva, pero será aire, será amada, pero jamás sentirá el calor del amor, porque será viento. Cuenta una antigua leyenda maya que en un pequeño pueblo vivían dos bellas mujeres hermanas de sangre, una era conocida como la Xkebán que se traducía en mujer pecadora pues se entregaba constantemente a los placeres de la carne, de modo que la gente honrada del lugar sentía repugnancia hacia ella. Roman, DJ (2013). Leyenda del Estado de Campeche. Paseaba majestuosa, llevando como manto la negra cabellera que besaba sus tobillos tiernos y tibios y en las hebras se iban prendiendo los suspiros de los mozos que, palpitantes de emoción, la seguían con la mirada; ella satisfecha sonreía y pasaba como pasan las flores dejando una estela de perfumes. Por su parte, su hermana era conocida como la Utzcolel que se traducía en mujer buena por lo cual los pobladores le querían y respetaban. En las tardes luminosas, perfumadas por alas flores campestres, la joven se sentaba a la puerta de su casa, desataba la mata de sus cabellos y con verdadera fruición los alisaba para aumentar su brillo; luego los dejaba caer sobre su espalda y emprendía el paseo por las ondulantes calles de la población. Cogidos de las manos salieron de la población protegidos por las sombras de la noche que caía sobre el Mayab y se perdieron en el boscaje lleno de misterios. Antigua, Noticias De Bomberos En (29 de diciembre de 2008). La leyenda Maya de Xtabay es la historia de dos hermanas de gran belleza: Xtabay conocida como Xkeban o la pecadora, por su entrega al amor por lo cual las gentes de su pueblo la despreciaban y le huían, y Utz-Colel o la mujer buena, quien era todo lo contrario de Xtabay —pura y quien jamás había hecho algo malo que disgustara al pueblo. Y ya cuando iba a morir el día salió de esta para dar su paseo acostumbrado, mas al pasar junto al yaaxché, al encontrarse al joven guerrero que la envolvía en el fuego de sus miradas, olvidando todo miramiento a su nombre y a su casta, se acercó a él, le tomó la cabeza con las manos calenturientas, se irguió sobre sus diminutos pies, y antes de juntar sus húmedos labios, con los del guerrero exclama: “Aquí estoy; recíbeme entre tus brazos; es para ti mi corazón, es para ti la dulzura de mi cuerpo para siempre…. Así, con la ayuda de malos espíritus, Utz-Colel consiguió la gracia de regresar al mundo cada vez que lo quisiera, convertida nuevamente en mujer, para enamorar a los hombres, pero con amor nefasto, porque la dureza de su corazón no le permitía otro..mw-parser-output .flexquote{display:flex;flex-direction:column;background-color:#F9F9F9;border-left:3px solid #c8ccd1;font-size:90%;margin:1em 4em;padding:.4em .8em}.mw-parser-output .flexquote>.flex{display:flex;flex-direction:row}.mw-parser-output .flexquote>.flex>.quote{width:100%}.mw-parser-output .flexquote>.flex>.separator{border-left:1px solid #c8ccd1;border-top:1px solid #c8ccd1;margin:.4em .8em}.mw-parser-output .flexquote>.cite{text-align:right}@media all and (max-width:600px){.mw-parser-output .flexquote>.flex{flex-direction:column}}. Con la partida de Suluay el palacio y sus derredores quedaron sumidos en el silencio; y en penacho de los guanos ya no cantaba el Hom-Xámil (oropéndula); y sólo durante las calurosas horas de la siesta se escuchaba el melancólico arrullo de la Mukuy (tórtola) con su: Tikin-mu, Tikin-mu, Tikin-mu… llenado de tristeza a quienes la escuchaban, pensando en la suerte que los dioses del Mayab deparaban a la hechizada princesa. De inmediato fue enterrada y rodeada de bellas flores, caso extraño notar al día siguiente que se encontraban ya marchitas y en su lugar había surgido otra de nombre Tzacam que es en realidad un cactus muy espinoso y con el mínimo rose causa un dolor profundo, es de ese cactus donde brota una flor que a pesar de ser tan bella no desprende hedor alguno.
2020 la leyenda de la xtabay mapa mental